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Alcaliniza tu cuerpo en luna menguante

En luna menguante  quiero provocarte a realizar un viaje personal para alcalinizar y depurar tu cuerpo que es igual a cuidarlo, y en esta fase es ideal generar un cambio e incrementar la alcalinidad de tu cuerpo, y junto a www.jugoslaprensa.cl y sus consejos podrás aprender y aplicar, lee esto.

1. Come frutas y verduras crudas.

Mucho se dice que alimentarse de alimentos vivos, provenientes de la naturaleza, hace muy bien. Pero, a veces, si no nos explican cuáles son sus beneficios, no tenemos la certeza y no lo hacemos parte de nuestras vidas. Hoy les voy a dar algunas razones por las que vale la pena que hagamos el cambio de mentalidad, aprovechemos la llegada del verano, la fruta de estación y el buen clima, y comencemos cambiar el pimentón al sartén o asado, por la ensalada cruda.
Primero que nada, los alimentos que vienen de la tierra, tienen enzimas alimentarias, que vienen con ellos y que se activan en nuestro estómago para poder digerirlas mejor. Estas enzimas mueren con la cocción y son muy importantes para que las enzimas que nuestro cuerpo produce no se vean “sobrepasadas de trabajo” y nuestro sistema no se sobrecargue.
Luego, nos encontramos con que esta forma de alimentarse previene el envejecimiento y las enfermedades, estimulando el sistema inmunológico con sus propiedades desintoxicantes, sus enzimas anti-radicales libres y otras que aumentan nuestra energía.
Además, gracias a las hormonas vegetales ayudamos a equilibrar nuestro metabolismo.
También, satisfacen la fibra en la dieta, ayudándonos con nuestro sistema digestivo. Contienen aceites esenciales para la salud, que vienen en las saponinas y clorofila y estimulan la producción de una sana flora bacterial.
Éstas son algunas de las razones por las que debemos privilegiar el consumo de frutas, verduras, semillas, frutos secos y brotes provenientes de la tierra, así estaremos haciendo un aporte real a la salud de nuestro cuerpo.

2.- Consume Clorofila

Los vegetales captan la energía del sol y producen clorofila, transformando la energía lumínica en energía química, la que guardan en sus hojas. La estructura molecular de la clorofila es exactamente igual a la hemoglobina sanguínea, siendo la única diferencia el ion central que en el caso de la clorofila es de magnesio, en vez de hierro.
La clorofila posee efecto antianémico, ya que tiene la capacidad de generar plasma sanguíneo, con mucha eficiencia. Además, aporta oxígeno a las células, es antiparasitaria y eleva el potencial depurativo.
En las hojas verdes el color da cuenta de la alta presencia de clorofila, pero no debemos olvidar que hay otras hortalizas como la zanahoria que también contienen clorofila.
En el caso de los brotes, los consumimos para acceder a su alto contenido de clorofila, lo que los vuelve depurativos, oxigenantes y regeneradores.
Tenemos que tomar conciencia de la importancia de consumir clorofila. Nos hace más eficiente la respiración y el metabolismo celular. Permite depurar la sangre, eliminar toxinas del cuerpo, alcalinizar el organismo, controlar infecciones, crear un ambiente adverso para virus y parásitos, cicatrizar heridas, reducir la presión sanguínea, hacer más eficiente el ciclo de la insulina, mejorar la actividad tiroidea, modula el colesterol, reduce la ansiedad y las crisis de abstinencia cuando dejamos de consumir alimentos procesados, lácteos, harinas y otros.

¿Cómo consumirla? Fácil… Comamos más ensaladas, pero muchas veces comer y comer hojas verdes se vuelve una lata. Para eso una excelente forma de incorporarlos a nuestra dieta es tomándolos.
Bienvenidos los jugos verdes a tu vida!

Una exquisita receta para comenzar:
– 1 manzana verde
– 1 puñado de espinaca
– 3 ramitas de cilantro
– 3 ramitas de perejil
– 1 limón (pelado)
Todo al extractor lento y servir. En la juguera también se puede hacer, basta con poner todo en ésta, agregar un poco de agua y luego filtrar con una malla para hacerlo, un tul o pañal de algodón.

3.- Consume legumbres como fuente de proteína.

Evita la proteína de la carne, los huevos y los lácteos. Y consume proteína de las legumbres. La proteína es un nutriente esencial para una gran gama de procesos corporales, es decir que consumir una buena cantidad de proteína vegetal es muy importante. Afortunadamente, las legumbres brindan muchas proteínas y como ventaja añadida, son menos acidificantes que la carne, los huevo)

4.- Come coco.

Se dice que es una fruta tan nutritiva que tiene algunas sustancia que sólo encontramos también en la leche materna, y es alta en hierro, cobre, zinc, ácido fólico (atención embarazadas), magnesio y fósforo.
Además tiene mucho potasio, que nos ayuda a eliminar las toxinas de manera natural.
Es alto en vitaminas E, del grupo B y A. Esta última es muy importante para la piel y para la etapa de crecimiento de los niños, ya que fortalece las uñas, los huesos y los dientes.
También es remineralizante, alto en fibra, combate la anemia y aumenta las plaquetas, entre otros beneficios.
Ya sabemos entonces que es importante incorporarlo en nuestra dieta y la de nuestras familias.
Una buena forma es espolvorearle coco rallado a la fruta picada para los niños, añadirlo a nuestros desayunos con avena, a la leche de almendras o a los jugos de frutas.

5.- Cambia la leche de vaca por la lechada de semillas

La leche de almendras es una buenísima alternativa a beber lácteos, sobre todo si eres intolerante a la lactosa, alérgico a la proteína de la leche, por respeto a los animales no la consumes o simplemente no te gusta. Lo bueno de esta alternativa es que está llena de nutrientes que son beneficiosos para tu salud como las vitaminas E, B2, D y A, omega 6, calcio, zinc, hierro, magnesio y potasio. Esta opción es muy baja en calorías, ayuda a tener una buena digestión, a tonificar la musculatura y mantener un corazón saludable.
Esta bebida tiene buena consistencia y sabor por lo que no hay problema de dársela a los niños. por su buena textura y sabor se le puede añadir cacao en polvo y queda una rica leche chocolatada, o con plátanos a la licuadora y queda una rica y cremosa leche con plátanos, hacer un rico chocolate caliente, etc.

6.- Toma en ayuna agua con limón

Grandioso aporte de Vitamina C. Te ayuda a eliminar toxinas por medio de las vías urinarias.
-Fortalece tu sistema inmunológico.
-Evitas el estreñimiento.
-Depuras el hígado.
-Alcaliniza tu organismo.
-Mantienes sano el colon.
-Potente antibacterial.
-El limón ayuda a disolver el ácido úrico. Por ende, reduce la inflamación y el dolor en articulaciones.
-Evita formación de arrugas y acné.
-Purifica la sangre.
Entre otras maravillas!!! ▶ Importante:
El Agua debe ser tibia, ideal temperatura ambiente.
Medidas, de medio limón su jugo dentro del agua. 1 taza o vaso.
Si hay úlceras o enfermedades graves del tracto digestivo, lo mejor es tomar solo agua tibia.

Pruébalo, tu cuerpo te lo agradecerá

Ve a www.jugoslaprensa.cl y conoce mucho más de la alimentación que sana, nutre y da vida.

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Leche de la tierra para cuando estén menstruando.

Este en especial suelo tomarlo cuando menstruo.

Tiene: (para 1 vaso)
1 betarraga
1 zanahoria
1 manzana roja
1 limón o pomelo
Necesitas: 1 juguera

Te cuento sus beneficios.

→La betarraga:
Vegetal que además de ser muy sabroso aporta gran cantidad de nutrientes como vitaminas, minerales, potasio, ácido fólico, calcio, fósforo, sodio, magnesio y cobre. Es rica en antioxidantes y regula el ritmo cardiaco, la presión arterial y combate las enfermedades de la sangre gracias a su alto contenido en hierro.
→Zanahorias:
Ricas en carotenos, unos compuestos que el higado transforma en Vitamina A. El betacaroteno tiene propiedades antioxidantes que previenen la aparición de ciertos tipos de cáncer. Nos ayuda a mantener en buen estado la piel, los dientes y las encias. Ayuda a mantener el intestino libre de parasitos. Contiene mucha Vitamina C y hierro.
→Manzana roja:
Posee Vitamina E y Vitamina C,. Es rica en fibra, que mejora el tránsito intestinal y entre su contenido mineral sobresale el potasio y el hierro, aunque en pequeña proporción. La vitamina E posee acción antioxidante, interviene en la estabilidad de las células sanguíneas (glóbulos rojos) y en la fertilidad. El potasio, es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal, interviene en el equilibrio de agua dentro y fuera de la célula.
Esta fruta es una de las más ricas en Boro, mineral que participa en numerosas funciones del organismo, entre ellas, facilita la asimilación del calcio y magnesio, lo que podría ser un factor de prevención de osteoporosis.
→ Pomelo: (sino tienes puedes usar 1 limón)
Destaca por su contenido en vitamina C y ácido fólico, en carotenoides antioxidantes y en minerales de potasio y magnesio, además de sus abundantes ácidos málico, oxálico, tartárico y cítrico, que le confieren algunas de las propiedades que se le atribuye.
Vivan los jugos¡¡

María José.

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Batido de piña para tu periodo menstrual

 

Les vuelvo a compartir este batido que tan bien nos hace para vivir nuestras menstruaciones sin dolor. La alimentación es muy importante al momento de buscar la solución al dolor de menstruar.
Hoy batido de piña + plátano + aceite de coco y leche de almendras.

La piña es una deliciosa fruta que contiene los minerales que necesitamos para que nuestra menstruación fluya sin dolor, la piña contiene fibra, bromelina que ayuda a relajar los músculos del útero, manganeso, cobre y vitamina C. A pesar de su dulce sabor, una taza de piña en pedazos contiene tan sólo 82 calorías.

El consumo de esta fruta nos ofrece grandes beneficios: apoya el sistema inmunológico, facilita la digestión de proteínas y fortalece los huesos. Incluso puede ayudar a aliviar los síntomas del resfriado común. Además de las vitaminas y minerales mencionados anteriormente, la piña también contiene pequeñas cantidades de complejo B, calcio, zinc, vitamina A y beta-caroteno.

→Tres rodajas de piña, 1 plátano, 3 cucharadas de aceite de coco , 1 vaso de leche de almendras.
A la licuadora, listoooo a beber una deliciaaaaaa y nutritivo batido de piña.

María José.

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El intestino: nuestro segundo cerebro

a-incrivel-conexao-cerebro-intestinoLa mayoría de las personas alguna vez hemos sentido mariposas o cosquilleos en el estomago, dolor e hinchazón en el abdomen cuando nos estresamos o vivimos intensamente una emoción.

Desde siempre nuestro aparato gastrointestinal al menos simbólicamente se ha  relacionado  con nuestras emociones y hoy en día la ciencia tiene pruebas concretas que avalan estas creencias populares.

 

Investigaciones científicas han demostrado que nuestro cuerpo se compone de más bacterias que células y en forma general las han llamado microbioma. La mayoría de éstas bacterias viven en nuestros intestinos y juegan múltiples funciones en nuestra salud.

 

Nuestro aparato gastrointestinal ya no es visto solamente como el encargado de digerir y absorber los nutrientes de los alimentos, sino que se ha demostrado que juega un rol muy importante en regular los procesos inflamatorios e inmunológicos del cuerpo.

 

Un intestino saludable consiste en una gran diversidad de bacterias, que cuando se altera se denomina disbiosis, lo que contribuye directamente a estados de enfermedad.

En vista de estos hallazgos, el microbioma ha sido foco de variadas investigaciones que han contribuido a un nuevo entendimiento de las enfermedades autoinmunes, gastrointestinales e incluso cerebrales.

 

A lo largo de nuestra vida, nuestro microbioma puede verse afectado por un sinnúmero de factores, tales como el estrés, toxinas, químicos, ciertos alimentos, sedentarismo, que hacen en conjunto que nuestro microbioma se altere y se gatille la enfermedad.

 

Nuestra microbiota juega un rol fundamental en nuestra salud física y psicológica mediante su propia red de neuronas que se denomina Sistema Nerviosa Entérico, un complejo sistema de más de 100 millones de fibras nerviosas que secretan una gran cantidad de neurotransmisores.  Está claro hoy en día que nuestro cerebro e intestinos funcionan de forma tan coordinada que en vez de parecer dos entidades separadas funcionan como un solo sistema integrado.

 

Dada la íntima interacción entre cerebro e intestino, es evidente que ciertos factores emocionales y psicosociales pueden gatillar síntomas en el intestino, provocando lo que se denomina Enfermedades Gastrointestinales Funcionales, entre las que destacan por su frecuencia: colon irritable, dispepsia, reflujo gastroesofágico, constipación y diarreas crónicas.

 

A la luz de esta nueva información y avances científicos, parece poco probable tratar éste grupo de enfermedades de manera exitosa sin un enfoque integral, que incluya manejo del estrés, emocional, psicosocial, entre otros.

 

Esta nueva forma integral de tratar a los pacientes ha sido avalada por numerosos estudios e investigaciones. Entre ellos destaca un estudio llevado a cabo por la Universidad de Harvard que demostró efectos positivos de la meditación en la reducción de los síntomas del del Colon irritable y de la Enfermedad inflamatoria intestinal.

 

Visto por el otro lado, una mala salud intestinal ha sido implicada en alteraciones neurológicas y neuropsiquiátricas, como en la esclerosis múltiple, autismo y enfermedad de Parkinson.

Estudios han involucrado los estados proinflamatorios producto de disbiosis intestinal como causantes en parte de estas enfermedades.

Incluso, investigaciones recientes han relacionado estados depresivo con alteraciones proinflamatorias secundarias a una pobre salud intestinal.

 

Nuestra salud cerebral depende de una serie de factores que tienen relación directa con nuestra salud intestinal, incluyendo sobre todo nuestra dieta (reducción de azúcares y carbohidratos refinados), así como la ingesta de pre y probióticos.

 

En resumen, podemos decir que el aspecto más relevante de la conexión cerebro-intestino es el entendimiento de que muchas de nuestras elecciones del día a día juegan un rol importante en nuestro bienestar global.

 

Este enfoque más integral de la salud y el bienestar, demuestran una vez más que lo físico y lo mental-emocional no se pueden separar, por el contrario, tienen que ir de la mano para llevar una vida más plena y saludable.

Autor: Carlos Rau

Rumbo Verde www.rumboverde.cl

 

Dr. Carlos Rau Moreno

Medicina Interna Integral 

Bibliografía

 

  1. The gut-brain axis: interactions between enteric microbiota, central and enteric nervous systems.Ann Gastroenterol. 2015 Apr-Jun;28(2):203-209.

 

  1. Mind-altering microorganisms: the impact of the gut microbiota on brain and behaviour. Nat Rev Neurosci. 2012 Oct;13(10):701-12.

 

3.    Genomic and clinical effects associated with a relaxation response mind-body intervention in patients with irritable bowel syndrome and inflammatory bowel disease. PLoS One.2015 Apr 30;10(4):e0123861

 

  1. The Microbiome and Mental Health: Looking Back, Moving Forward with Lessons from Allergic Diseases. Clin Psychopharmacol Neurosci. 2016 May 31;14(2):131-47.

 

  1. Gut microbiota in autism and mood disorders. World J Gastroenterol. 2016 Jan 7;22(1):361-8.

 

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  1. Intestinal microbiota, probiotics and mental health: from Metchnikoff to modern advances: part III – convergence toward clinical trials. Gut Pathog. 2013 Mar 16;5(1):4.

 

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La increíble relación entre los alimentos y la mente-emoción

¿De qué manera lo que comemos afecta lo que sentimos?

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Nuestro cerebro está continuamente activo y trabajando, ya sea en nuestros pensamientos, emociones, movimientos, respiración, etc. Trabaja veinticuatro siete, incluso cuando estamos durmiendo. Por ende, nuestro cerebro requiere un constante suministro de energía, la que proviene de los alimentos que consumimos. Por ello, la calidad y cualidad de nuestra alimentación hace una gran diferencia, afectando directamente la estructura y función de nuestro cerebro y, finalmente, nuestro estado de ánimo.

Nuestro cerebro funciona mejor si le entregamos nutrientes de buena calidad. Alimentándonos de comida rica en vitaminas, minerales y antioxidantes, el cerebro se nutre en forma adecuada y se protege en forma eficiente del estrés oxidativo –que corresponde a los desechos, o también llamados radicales libres, producidos en el metabolismo celular–, el cual genera daño celular.

Desafortunadamente, nuestro cerebro se daña si nos nutrimos de alimentos de mala calidad, tal como los alimentos procesados o refinados. Por ejemplo, dietas altas en azúcares refinadas, son dañinas para el cerebro, dado que además de generar alteraciones en la regulación corporal de la insulina, promueven la inflamación y el estrés oxidativo.

Múltiples estudios han encontrado una correlación entre una dieta rica en azúcares refinadas y alteraciones en funciones cerebrales e incluso empeoramiento de los síntomas de trastornos anímicos, como en la depresión. Estos hallazgos son muy interesantes ya que por muchos años la ciencia médica ha desestimado la importancia de la relación entre la alimentación y los estados anímicos.

Hoy en día, afortunadamente, el floreciente campo de la psiquiatría nutricional está encontrando no solo variadas conexiones entre el modo en que nos alimentamos y cómo nos sentimos y cómo nos comportamos; sino que además, está investigando la influencia del tipo de bacterias que viven en nuestro intestino (microbioma) sobre nuestro cerebro.

¿De qué manera lo que comemos afecta lo que sentimos?

La serotonina es un neurotransmisor que ayuda a regular el sueño, el apetito, el ánimo e inhibe el dolor. Dado que el 95% de la serotonina es producida en el tracto gastrointestinal y este está inervado por miles de millones de neuronas, hace sentido que el sistema gastrointestinal no solo interviene en la digestión de los alimentos, sino que también juega un rol en nuestras emociones. Aún más interesante es el hecho de que el funcionamiento de estas neuronas y la producción de neurotransmisores como la serotonina están altamente influenciados por las billones de bacterias “buenas” que conforman el microbioma intestinal.

El microbioma intestinal juega un rol esencial en nuestra salud:

actuando como barrera defensiva frente a toxinas y agentes agresores.
Limitando la inflamación;
regulando y optimizando la forma en que se absorben los nutrientes de los alimentos;
activando vías neuronales que conectan en forma directa el cerebro y el sistema gastrointestinal;
Estudios recientes han mostrado que personas que toman probióticos –suplementos que contienen las bacterias “buenas”–, mejoran los niveles de ansiedad, la percepción del estrés, y la actitud mental, respecto de las personas que no los toman.
Otros estudios han comparado “dietas tradicionales” (mediterránea o tradicional japonesa) frente a la típica dieta occidental y los resultados mostraron que el riesgo de depresión es del 25 al 35% menor en las personas que ingieren una “dieta tradicional”.

Los científicos asumen estas diferencias dado que las dietas tradicionales tienden a ser altas en vegetales, frutas, cereales integrales, pescado, mariscos y suelen contener poca cantidad de carnes magras y productos lácteos. Además son bajas en alimentos procesados, refinados y azúcares, los cuales abundan en la típica dieta occidental.

Junto con lo anterior, las dietas tradicionales contienen abundantes alimentos fermentados que actúan como probióticos naturales.

Estos hallazgos que suenan poco creíbles, que las bacterias “buenas” no solo participan en la digestión y absorción de los alimentos, sino que también afectan el grado de inflamación corporal, el estado anímico y el nivel de energía corporal, están ganando fuerza entre los investigadores, ya que los resultados han sido sorprendentes.

¿Como poner en práctica todos estos hallazgos?

Empieza poniendo atención a cómo diferentes tipos de alimentos afectan tu estado de ánimo, no solo en el mismo día, sino al día siguiente también.

Intenta realizar una “dieta tradicional” por 2 a 3 semanas; esto significa eliminar los alimentos procesados y las azúcares. Agrega alimentos fermentados como el miso, kimchi, chuckrut, pickles, kombucha. También se puede probar dejando los lácteos.

Luego de este periodo ve cómo te sientes y luego reintroduce los alimentos habituales de tu dieta, uno por uno, y observa cómo te vas sintiendo.

En mi experiencia, muchos pacientes notan en forma clara que al cambiar su alimentación, se sienten mejor tanto física como emocionalmente y, al contrario, cómo empeora su estado general cuando reintroducen los alimentos que favorecen la inflamación.

Aquí algunos links para que preparen sus alimentos fermentados:

http://recetakimchi.com/
http://www.comerjapones.com/sopa-de-miso-receta
http://www.ecoagricultor.com/col-fermentada-o-chucrut/
http://www.natursan.net/como-preparar-el-te-kombucha/
Escrito por Dr. Carlos Rau Moreno

Medicina Interna Integral

http://www.rumboverde.cl/la-increible-relacion-entre-los-a…/